jueves, septiembre 22, 2016

Autorretrato

Mujer, 29 años, 1,61 de estatura, 69 kilos, nació en diciembre. Amante del café, del vino y de las conversaciones que se extienden hasta la madrugada. A veces siente que todavía tiene 17. Recuerda su infancia y su adolescencia con nostalgia, siente que algo en el que camino se perdió. Melancólica, propensa a tristeza y a las lágrimas aunque conserva cierto sentido del humor. Hija única. Sus pensamientos suelen gravitar sobre sí misma. No lee los diarios ni ve las noticias, le cuesta interesarse por el mundo exterior que imagina inabarcable. La intimidad es su territorio. Introspectiva, su objeto favorito es el espejo, muchas veces habla consigo misma como si fuera su hija. Le gusta exponerse a los límites del abismo. Busca los cambios y las grandes transformaciones, no puede quedarse mucho tiempo en un lugar. Le cuesta sentirse cómoda con los demás. En el colegio le dijeron que tenía problemas con la autoridad y aún los tiene. No le gustan las obligaciones ni las imposiciones. Nunca contesta el teléfono de su casa. Con frecuencia se deja desbordar por sus emociones que, despiadadas, la degluten de pies a cabeza como si fueran una boa. Lucha contra un sentimiento de no pertenencia al mundo. Le cuestan las tareas cotidianas más sencillas. No distingue la derecha de la izquierda. Le cuesta entender mapas y se pierde en su propio barrio, basta con que ponga un pie la calle para entrar en el terreno de lo desconocido. También pierde sus cosas, las olvida, especialmente si son importantes. Está en una constante búsqueda de las llaves de su casa. Siempre toma los caminos más largos pero de alguna manera llega a destino. Cree fervientemente en el azar. Disfruta de la música, los libros y las películas. No ve televisión, no por elección propia sino porque perdió la costumbre. Tiene problemas para relacionarse con los hombres de los cuales se enamora con verdadera devoción. Le gusta vivir cerca del mar. Tiene una inclinación por los excesos y se obsesiona con facilidad. Cree que algún día se hará vegetariana. Cuando era niña soñaba con ser cantante ópera. Sufre de brevedad.

'Soy' o 'Primer intento de autorretrato'

Soy todas las que fui y todas las que seré. Soy lo que otros han hecho de mí. Soy la que se pierde una y mil veces y de alguna forma vuelve a encontrarse. Soy la que se enamora siempre al filo del desborde. Soy la escribe para salvarse.

domingo, septiembre 18, 2016

Un hecho

Es un hecho: cuando estoy enamorada no puedo escribir.

Parque

Por ahí un papelito 
que solamente dice:
Siempre fuiste mi espejo, 
quiero decir que para verme tenía que mirarte.
Bolero, Julio Cortázar

    Era sábado al mediodía y salía del peor trabajo que jamás haya tenido. Como empujada por una ráfaga interior salí casi corriendo del edificio de Florida y Lavalle para ir al encuentro de su abrazo salvador. Al cruzar Diagonal Norte casi me atropella un carro. Un vuelco al corazón me paralizó unos instantes. El encuentro ahora se había vuelto más urgente, envuelto por el dramatismo de la posibilidad de la muerte. A medida que me acercaba al parque donde me esperaba, desde lejos pude verlo de espaldas y erguido con su abrigo azul. Hacía frío. Él estaba sentado en una de las bancas mirando hacia abajo, leía un libro de Mark Twain que luego leeríamos juntos, El diario de Adán y Eva. Pensé: está ahí y lo he visto desde muy lejos. Incluso de espaldas y en medio de tanta gente he podido reconocerlo. Lo reconocería en cualquier parte.
     Yo existía para encontrarlo, para reconocerlo.